Nuestro distrito se encuentra en una misión encaminada a eliminar las diferencias en oportunidades lo cual conduce a disparidades en el aprovechamiento. Todo lo que hacemos lo hacemos a fin de garantizar que cada escuela sea una escuela próspera y que cada estudiante se gradúe preparado para la universidad, una profesión y la comunidad.

Mantener ámbitos de aprendizaje que ofrezcan apoyo y sean seguros forma parte de ese esfuerzo y no lo podemos separar de la labor de enseñanza y aprendizaje que se realiza diariamente en nuestras escuelas.

Sabemos que el enfoque de 'cero tolerancia' basado en el castigo no funciona, de hecho ocasiona daño a los estudiantes. Nuestro enfoque se cimienta en la enseñanza y el aprendizaje. Fijamos expectativas altas y claras para los estudiantes y las asociamos con una alta dosis de apoyo a diferentes niveles de tal manera que los estudiantes puedan alcanzarlas.

Si nuestros ámbitos escolares han de ser prósperos y si todos los estudiantes han de tener un alto nivel de aprovechamiento, debemos tener un enfoque que reduzca las prácticas excluyentes y establezca un perspectiva más progresiva a la disciplina, un enfoque que permita a los estudiantes aprender comportamientos positivos, reparar el daño cuando se presenten comportamientos negativos, y mantener a los estudiantes en los salones de clase que es donde pueden aprender.

Luego de un año de aprendizaje y de hacer ajustes significativos, nos emociona poder cooperar para realzar a nuestros estudiantes de tal manera que puedan tener éxito académico y en su comportamiento.

Los estudiantes como seres estudiosos

Como distrito, creemos en la excelencia con equidad. Nuestros estudiantes son seres estudiosos para quienes debemos fijar altas expectativas académicas y de comportamiento. Creemos que con el apoyo adecuado nuestros estudiantes pueden cumplir con esas altas expectativas, tanto las relacionadas con la forma de comportarse en la escuela como con la manera cómo van a lograr sus objetivos académicos.